Mostrando entradas con la etiqueta Sexo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sexo. Mostrar todas las entradas

3.3.09

Tengo un problema. Puede ser grave, aún no lo es -creo- pero podría serlo.
Mi problema es que me creo que si esquivo las cosas desagradables y no las nombro, no pasan o no están ahí.
Ejemplos sobran: no me gusta ir al médico para que no me mande a hacer análisis y me haga dejar de consumir algo que me gusta o dejar de fumar; aún sabiendo que puedo llegar a ser diabética, algún día, por herencia, no quiero saberlo ahora... para no tener que dejar de fumar, claro. Paradójicamente estas cosas se relacionan con la salud casi siempre y sé que soy una irreponsable pero además de eso soy muy muy cobarde.
El último acto de irresponsabilidad, cobardía y estupidez que cometí empezó hace unas semanas, cuando todo mi cuerpo me dio señales de estar esperando a mi amiga de todos los meses. Pero mi amiga no vino ese día, ni al siguiente, ni a la semana. Y me asusté. Me asusté de verdad, creo que nunca estuve tanto tiempo preocupada y guardandome un "secreto" que no me dejaba dormir.
Ahí apliqué estúpidamente mi estrategia de no-hacer y no-decir para que no-sea. ¿Para qué? No iba a evitar que me creciera la panza si no me hacía un test de embarazo o iba al médico, o al menos le comunicaba a M que existía la posibilidad de convertirse en padre en los próximos meses. No, nada. Me hice la boluda (bueno, eso intenté) los días siguientes, como si no pasara nada, mientras a mi alrededor se multiplicaban los bebés y las embarazadas... ¡de repente todas son madres!
El sábado pasado le di un ultimátum a mi cuerpo: solamente para seguir postergando la desagradable revelación le di hasta el lunes a la noche para manifestarse como debería, de lo contrario, compraría un test de embarazo para despejar cualquier duda y que sea lo que "dios" quiera. Por suerte mi cuerpo me quiere más de lo que yo pensaba porque se asustó con mi amenaza y m aseguró que todos mis miedos no fueron más que una falsísima alarma.

13.2.09

Iba a pasar

Desde el primer dia sospeché que las paredes de mi edificio eran de papel. Lo reafirmé un par de veces cuando escuché voces en el pasillo, perros de otros departamentos ladrando, los ruidos del ascensor o abrir y cerrar de puertas. Un tiempo después se mudarme se ocupó el departamento de arriba y supuse que los techos podrían ser de cartón también o mis vecinos arrastran, caminan y tiran las cosas al piso muy fuerte.
Hasta ahí todo normal. Nada que fuera digno de salir con la escoba a los gritos para que bajen la música o dejen de hacer ruido. No lo haría tampoco, por supuesto. Y hablando de eso, una cosa que me llama sumamente la atención es que cuando abro la puerta de mi departamento se escucha un recital en vivo en el de enfrente y cuando la cierro, ni noticias. Genial.
El caso es que yo creí que todo andaba bien, que los ruidos que yo escuchaba sonaban como bombas de estruendo dentro del correspondiente departamento y que por eso llegaban a mis oídos. Hasta hace unos días a la noche. ¿Vieron cuando están en ese estado previo al sueño profundo, que se despiertan hasta con el más mínimo zumbido? Bueno, a mi lo que me despertó fue un golpe en mi techo, seguido de varios más. Cuando me reincorporé y me puse a prestar atención me di cuenta que esos golpes eran nada más y nada menos que los del movimiento de una cama.
Con un poco más de atención pude escuchar unos gemidos femeninos que me dejaron pasmada. O mi vecina es una exagerada o de verdad las paredes son de papel. No, no me escandaliza que haya gente teniendo sexo en el edificio, todos hacemos eso. Lo que me avergüenza, ahora, es confirmar que ¡se escucha todo! ¡Y mi cama está pegada a la ventana!


Creo que no tengo que aclarar que en verano no se puede cerrar la ventana ¿no?

Strawberry Fields © 2008. Template by Dicas Blogger.

TOPO